
Leo en una columna de fin de semana que recientemente pasó, una “zoquetiza” con cierto odio hacia Javier May. Lo acusan de diversas ideas para hacer política. No debiéramos proceder así, pero es parte de esa subcultura que emplean los cangrejos tabasqueños, para que otros cangrejos de la misma nacionalidad, no se salgan del canasto donde todos se encuentran confinados.

La república hierve. Cuatro piezas recorren el país. A Carlos Loret de Mola, sin tema político con que orientarnos, comenta los relojes de Adán Augusto. Pobre, se le terminaron las ideas. Perdió ya la brújula de la información. Brozo lo transformó en un payasito auxiliar. Tiene que apelar a un detalle que piensa, bajarle puntos al candidato de Tabasco.

La semana pasada fue de un éxito sin precedentes en esta campaña de tres meses que debe dejar un triunfador que será el candidato a la presidencia de la república. No sé –por falta de información de sus equipos- de Monreal, Ebrard, Noroña y Claudia Sheinbaum- pero su supe lo que hizo Adán Augusto en Guanajuato.