Luchan por más productos libres de maltrato animal

Juan R. Hernández

Actualmente los productos de belleza son utilizados para resaltar rasgos y mejorar la apariencia de quien los usa. Sin embargo, para que puedan cumplir con su función, sin perjudicar al consumidor, es necesario que los productos se sometan a una serie de procesos para garantizar que no sean dañinos para los usuarios y así evitar que causen reacciones adversas como irritaciones, alergias, infecciones, entre otros.
A pesar de que existen diversos métodos de verificación, algunos laboratorios realizan pruebas funcionales y de seguridad en animales. En estas les aplican químicos que pueden causar ceguera, inflamaciones, convulsiones e incluso la muerte.
De acuerdo con la organización “Personas por el Trato Ético de los Animales” (PETA), cada año más de 100 millones de animales son sometidos a pruebas para comprobar la efectividad de ciertos ingredientes cosméticos y así crear artículos de cuidado personal y de belleza.
Es por ello que ésta organización ha luchado para concientizar a las personas de que antes de comprar o utilizar algún producto cosmético, los consumidores revisen que estos sean libres de crueldad animal para de esta forma evitar contribuir a la experimentación en seres vivos.
En México, hasta el día de hoy, no existe una ley que prohíba o regule los testeos en animales en cuanto a este tema, pero, en marzo de esta año, en el país se aprobó un dictamen para reformar algunas legislaciones y así impedir el uso de seres vivos en la producción, investigación, fabricación y desarrollo de cosméticos; sin embargo, hasta que dicho acuerdo no se ponga en marcha en el país se seguirá involucrando cerca de 5 millones de seres vivos cada año en estas prácticas, según la organización Animal Heroes.
En este contexto, gracias a la tecnología y al avance científico, actualmente existen diferentes alternativas como el laboratorio St. Joseph´s, laboratorio conformado por un grupo de expertos en el desarrollo de productos funcionales que ha optado por desarrollar líneas de salud y belleza libre de crueldad animal cuyos componentes están cuidadosamente seleccionados para evitar daños en los seres vivos y a su vez, aportar la mejor calidad y funcionalidad en cada uno de sus productos.