Crioterapia y dermatitis: sana tu piel con el frío extremo

En México, una de las enfermedades más comunes en la piel es la dermatitis atópica, la cual aparece como una inflamación o descamación crónica en la piel ocasionada por factores ambientales e inmunológicos. Esta se presenta en alrededor de 2% de la consulta dermatológica y se calcula que más de 2 millones de habitantes la padecen.
Cuando tenemos piel sana, la renovación celular se realiza cada 30 días; cuando tenemos dermatitis atópica, existe una aceleración de este proceso presentándose en un ciclo que va desde los 7 hasta los 15 días, lo que genera una sensación de acartonamiento, resequedad, comezón, ardor e incluso lesiones dolorosas. Otro padecimiento común en la piel que se manifiesta en ciertas zonas del cuerpo es la psoriasis, el cual puede presentar ampollas, inflamación en las articulaciones y descamación debido a procesos de estrés o mala alimentación.
La psoriasis afecta a ambos sexos y ocurre a cualquier edad; el 33% de los enfermos aparece antes de los 20 años y se puede observar su aparición de manera moderada en un 77% de los pacientes, siendo el resto en modalidad grave. Y aunque no tiene cura aún, existen tratamientos alternativos para tener una mejor calidad de vida que pueden aminorar los síntomas o bien, devolverle a la piel su apariencia natural. En México existe Cryomx, un centro wellness que cuenta con crioterapia corporal y focalizada, ambas ayudan a la regeneración de la piel y la eliminación de las células muertas a través del frío extremo.
La crioterapia corporal consiste en introducirnos a una cabina que emana gas de nitrógeno líquido a -180° grados por tres minutos, desinflamando, regenerando e hidratando hasta las capas más profundas de la piel a través de estímulos nerviosos que llegan al cerebro vía médula espinal poniendo en alerta al cuerpo, activándolo a profundidad e incluso quemando hasta 800 calorías por sesión.
Si hablamos de una dermatitis atópica zonal; es decir en brazos, cuello, piernas o cabeza, podemos optar por la crioterapia localizada, la cual consiste en aplicar gas de nitrógeno líquido a -80 grados de manera intensiva por un periodo de entre 6 y 9 minutos para que el efecto antiinflamatorio y analgésico del frío se concentre exclusivamente en esa zona, dando resultados desde la primera semana.

“Es necesario atender la salud de nuestra piel porque es nuestra primera barrera de defensa ante el medio ambiente y si no la cuidamos, podemos padecer infecciones que podrían poner en riesgo, desde nuestra autoestima hasta nuestra vida. Acudir a consulta dermatológica y seguir los tratamientos indicados nos ayudara a llevar una mejor calidad de vida”, comentó el Doctor Norman E. Porcayo, docente en la Universidad Cuauhtémoc de Querétaro.

Con constancia y un número de sesiones determinadas por los especialistas dependiendo de la gravedad, estas afecciones disminuirán de manera considerable.
“El frío extremo es el mecanismo perfecto para aliviar el dolor, disminuir el estrés y beneficiar a la piel en todos los aspectos a través del colágeno que se activan con la estimulación en ambas terapias, dándole elasticidad a la piel”, dijo Javier Sors, director de Cryomx.
Si presentas alguno de estos padecimientos, te recomendamos acudir con tu dermatólogo y hacer parte de tu tratamiento este tipo de terapias alternativas que te dejarán un sinfín de beneficios.