Coronavirus lastima al Sector de la Construcción

• Se estima que más de 500 mil empleos están en riesgo, las obras de sector público continúan, pero solo representan el 38 por ciento

La industria de construcción en nuestro país ha tenido meses complicados, y con la pandemia del COVID-19, el panorama no es muy alentador. En los primeros 9 meses del año pasado, la construcción cayó 4.9 por ciento y todo indica que el pronóstico de crecimiento del 3 por ciento no se va a cumplir, por lo menos en lo que va del 2020, dijo el especialista en Infraestructura y Negocios, Andrés Ricardo Álvarez.
El gobierno federal destinó 54 mil 374 MDP a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en el presupuesto de este año; así, los proyectos prioritarios del Presidente López Obrador se mantienen e incluso con más recursos que en 2018, esto significa una gran ayuda para la industria.
Sin embargo, por décimo segundo mes consecutivo, el valor de la producción de empresas constructoras en México registró una disminución. Durante enero de este 2020, la cifra cayó 0.6% en términos reales durante enero con respecto al mes anterior y 15.9% en comparación con el 2019, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, a través de su Presidente, Eduardo Ramírez Leal, advirtió que la mínima operación de empresas de la construcción, principalmente micro, medianas y pequeñas, provocará que aproximadamente medio millón de trabajadores del sector, entre obreros, ingenieros, arquitectos y albañiles dejen de percibir ingresos al finalizar abril.
En 2019, la industria de la construcción generó cerca de 6.1 millones de empleos formales e informales, de los cuales entre 70 por ciento y 80 por ciento provinieron de pequeñas y medianas empresas, señaló el especialista en Infraestructura y Negocios, Andrés Ricardo Álvarez.
Bajo estas circunstancias resulta ineludible reactivar la industria de la construcción y considerarla como un sector esencial. La industria de la construcción provee un servicio esencial para nuestra sociedad durante y después de la pandemia de COVID-19, desde la construcción de infraestructura crítica, como hospitales y carreteras, hasta ayudar a reactivar economías nacionales y locales a través de empleos y desarrollo.