Pescadores de Campeche apuestan por lo artesanal
La Chispa te informa que pescadores de Campeche apuestan por lo artesanal. Ni el levantamiento de la veda ni la tentación de salidas rápidas cambiaron el compromiso de los hombres del mar. En este arranque de la temporada de pulpo, no hubo barcos en el mar local, pues los ribereños prefirieron quedarse en muelle preparando con precisión quirúrgica sus herramientas tradicionales de “gareteo”, aun sabiendo que esta pasión por la pesca artesanal les exige una inversión previa de hasta 7,000 pesos antes de tocar la primera ola.
Pescadores apuestan por lo artesanal y mantienen viva la tradición campechana
Los pescadores ribereños de Campeche conservan técnicas como la jamba, el cordel y el alijo, métodos que forman parte de la identidad pesquera del estado. Víctor Martínez Aguilar, dirigente de la agrupación Pescadores de la Bahía de Champotón, señaló que para los hombres del mar este arte no es negociable, aunque los costos de preparación representen un desafío económico.
Preparativos antes de salir al mar
Lejos de la prisa improvisada, los ribereños dedican sus mañanas al mantenimiento meticuloso de sus artes de pesca. Reparan la fibra de vidrio de las naves, pintan los cascos y montan las jimbas y plomos en los alijos, un ritual indispensable para garantizar la captura artesanal del molusco.

INVERSIÓN Y RIESGO EN ALTAMAR
El esfuerzo económico que respalda este oficio puede ir de 2,500 a 2,800 pesos para acondicionar una lancha con su alijo, instalación de jimbas, cordeles y plomos. Sin embargo, cuando la embarcación requiere reparación mayor de fibra de vidrio y pintura tras la veda, el compromiso puede superar los 7 mil pesos. Esta realidad demuestra por qué los pescadores apuestan por lo artesanal, incluso cuando deben enfrentar riesgos financieros antes de iniciar la jornada.
Gastos adicionales para la pesca de pulpo
Estos montos corresponden únicamente a la preparación previa del equipo. A la inversión artesanal se suman combustible para motores fuera de borda, carnada, hielo, alimentos y agua. Algunos integrantes prefieren acudir a otros puertos del estado vecino, donde los permisionarios facilitan embarcaciones y los socios aportan alijos y artes de pesca listas para trabajar.
Una identidad que resiste cada temporada
Otros hombres del mar prefieren permanecer en puertos locales, donde ultiman detalles de sus redes y jimbas antes del zarpe de madrugada. Para ellos, los pescadores apuestan por lo artesanal porque representa una forma de vida que conserva conocimientos transmitidos por generaciones y fortalece la economía de las comunidades costeras.
