La basura se quiere apoderar de Campeche
La Chispa te informa que poco a poco la basura se quiere apoderar de Campeche, generando molestia entre habitantes y comerciantes. Caminar por avenidas principales como la Miguel Alemán da coraje y pena ajena, pues se ha vuelto un auténtico cochinero, repleto de bolsas que se desbordan de los botes. El problema afecta a quienes acuden a comercios de comida, a la iglesia de Guadalupe, al kínder Florinda Batista y a la preparatoria Víctor Montejo Godoy.
Basura se quiere apoderar de Campeche ante fallas
Es frustrante ver cómo una zona tan transitada y llena de vida se ha convertido en un foco de infección que nadie quiere atender. La acumulación de residuos no solo afecta la imagen urbana, también genera malos olores y condiciones poco saludables para quienes viven, trabajan o transitan diariamente por estos puntos.
Botes de basura insuficientes y deteriorados
Para colmo, la respuesta del municipio, según los vecinos, ha sido responsabilizar a la ciudadanía. Sin embargo, los habitantes cuestionan cómo evitar que los desperdicios terminen en las calles si prácticamente no existen botes suficientes. Los pocos que sobreviven están rotos, oxidados, desfondados y, en muchos casos, ni siquiera tienen bolsas.

Perros y gatos dispersan los desperdicios
Ante ese descuido, perros y gatos callejeros rompen las bolsas y riegan los desperdicios por todos lados. Esto convierte las banquetas en puntos insalubres y aumenta la preocupación por posibles riesgos sanitarios. En este escenario, la basura se quiere apoderar de Campeche mientras vecinos esperan una respuesta concreta.
Recolección de basura genera inconformidad vecinal
Tampoco convence a los ciudadanos el argumento de que la gente no respeta los horarios para sacar sus residuos. Los vecinos aseguran que la empresa Red Ambiental no siempre pasa a las horas esperadas y señalan que los trabajadores, en ocasiones, solo retiran las bolsas que permanecen enteras.
Todo lo que se rompe y queda tirado en la banqueta permanece ahí, ignorado, cuando podría recogerse con las escobas y recogedores que llevan los camiones. En casa tampoco resulta sencillo almacenar basura durante varios días: los malos olores se vuelven insoportables y la situación preocupa a las familias.
Vecinos piden ampliar rutas y horarios
La exigencia ciudadana es clara: ajustar las rutas, reforzar la recolección y establecer más días de servicio y horarios extendidos. El reclamo también alcanza al Centro Histórico, donde resulta difícil encontrar botes de basura funcionales.

Un problema que exige atención constante
Más allá de la avenida Miguel Alemán, el manejo de residuos requiere vigilancia permanente, infraestructura adecuada y comunicación clara sobre horarios y rutas. Mantener calles limpias depende de la participación ciudadana, pero también de un servicio de recolección capaz de responder a la cantidad de basura generada diariamente.
La imagen urbana también está en juego
Cuando los contenedores son insuficientes y los residuos permanecen durante horas en las banquetas, el problema afecta a residentes, visitantes y negocios. Por ello, los vecinos piden soluciones visibles y seguimiento para evitar que los puntos críticos vuelvan a llenarse.
